Archive for December, 2004

La última del año

Estoy pasando nuevamente por una temporada en la que no actualizo mucho -aunque visito cada día mi página de Amigos– y no por pereza, sino porque el dicho de que toda vida escrita parece más interesante no se me puede aplicar, ya que es por todos conocidos el estado en el que los estudiantes nos encontramos antes de los exámenes. Sí, niños y niñas, a los pringaos de la UPC nos crujen al volver de vacaciones, por lo que nos dejan sin poder jugar con lo que los reyes nos dejan cada año.

Bueno, esta vez no tengo ese problema porque, como Valen vuelve el día 2 a Madrid, hemos centrado la entrega de regalos en nochebuena. Así he tenido tiempo para pasar mi fonoteca al iPod (¡adoro al gordito de la barba!) y para ver todos los episodios de la tercera temporada de Sexo en Nueva York que regalé a mi helmano.

Nada más, salvo desearos a todos un Feliz Año 2005. Estoy deseando saber si la propuesta ha calado y se cumple en nochevieja.

Para el niño y la niñaaaaa

Si todavía queda alguien que no tenga una cuenta Gmail que escriba un comentario, porque he recibido tres invitaciones más.

How, how, how

Mañana volvemos a reunirnos todos para pasar la noche en familia. Una de las cosas buenas de vivir separado del resto de familiares (tíos, primos,…) es que en estas fechas sólo somos cinco -seis, a partir de ahora- en la mesa, con lo que nos evitamos los malos rollos o que simplemente que si te apetece te puedes tumbar en el sofá o ir a tu habitación a desconectar un poco. Además, con lo coñones que somos todos, nos empezamos a lanzar “puñaladas” y acabamos todos muertos de risa.

Aprovecho la entrada para desearos unas felices fiestas a todos/as y que Papá Noel/Reyes Magos os traigan muchas cositas, que seguro que habéis sido buenos.

También quiero animaros a donar un poquito de sangre, que no duele nada, te diviertes con las enfermeras y encima te invitan a Phoskitos, ¡sí, Phoskitos! 😛

Con el dedo en la llaga

A veces tengo impulsos masoquistas -sentimentalmente, nada de fustigarme- y me da por hacer cosas que sé que no me convienen. No os asustéis, es sólo que estoy buscando y rebuscando entre la lista del winamp intentando dar con una canción triste (para rematar el día), porque veo que el nudo que tengo en el estómago no me va dejar dormir bien esta noche.

¿Cuál es la canción más triste que conocéis?
La mía: Radiohead – Creep

OUCH!, me duelen loh zoho

Menuda semanita que llevo…Entre los trabajos en grupo -cada asignatura compañeros diferentes, vaya lío- y el miedo que tengo a que se me eche encima el plazo de entrega del preproyecto me estoy tirando horas y horas frente al ordenador. Al final no he podido retrasar las inevitables gotitas de colirio.

Por lo menos ayer me pude pegar un gustazo. No me importó perderme el capítulo de Silenci?, porque fui al último día del Resfest y disfruté como un enano. Un montón de gente nos reunimos a lo friki-en-el-maratón-de-Star-Wars-de-Sitges, pero para meternos en vena cuatro horitas de piezas de videoarte, anuncios y videoclips. El programa se abriócon un recopilatorio de clips de los artistas del sello Warp Records, entre los que destacó el de Chris Cunningham para el Come To Daddy de Aphex Twin. Después venían una serie de proyectos de diseñadores gráficos y, para rematar, rarezas de Shynola y una retrospectiva de Jonathan Glazer.

Hubo un poco de todo, desde la tralla de algunos vídeos que te bombardeaban vista y oído hasta la delicadeza del vídeo de Into My Arms, de Nick Cave, pasando por el impagable corto de cómo los tíos de Shynola grabaron algunos vídeos, con el que acabamos todos muertos de risa.

Más satisfecho de lo normal salí porque estuve a punto de quedarme sin ir. Llopis, Pau y Oscar M. tenían mucho trabajo y ninguno pudo venir, suerte que tuve de conocer a Magda y Patricia, a las que les tengo que agardeces, a la primera, las invitaciones (lástima de esa resaca) y, a la segunda, que también quisiera ir al Resfest (si, ya sé que es un agradecimento un poco raro :P)

Joé, ¡que de enlaces!

Turn the radio on

Valen me explicó la ultima vez que vino a casa que hay una nueva costumbre/moda de usar el iPod: el iPod Jacking.

El iPod Jacking es una nueva manera de música y conocer gente. Hay usuarios que, cuando ven que alguien más luce los característicos auriculares blancos se acercan a él e intercambian sus auriculares -de ahí el nombre jack = clavija- durante un tiempo. La versión más radical de esta práctica realiza una de mis ilusiones. Muchas veces, cuando estoy en una discoteca me divierte imaginar cómo sería poder eliminar la música de la ecuación, conservando el ruido de los pasos, las copas, las conversaciones. Por fin,queridos journaleros, se puede realizar mi fantasía, porque se ve que hay fiestas en Nueva York en las que no hay más música que la que llevan los asistentes en su iPod. Cada uno baila su música y cuando te interesa alguien te acercas e intercambiáis las clavijas. Si hay gente que reserva sus mejores galas para pillar algo en la discoteca, ¿cuánto tiempo pueden dedicar a preparar una lista de reproducción ganadora?

Una versión más light de estas fiestas son las iDJ iPod Party. Después de inscribirse, avanzar el tipo de música que llevarás y comprar una camiseta con un número; vas a una discoteca y puedes ser el DJ invitado en tres ocasiones y durante unos cuatro minutos cada una.

La mínima expresión de la proyección de la biblioteca iPod es el iTrip, un pequeño emisor de FM que se conecta al reproductor y permite que puedas escuchar tu música en la radio del coche, o en cualquier otro sintonizador. El alcance es corto, pero lo bastante para que te puedas pegar la vacilada de decirle al coche que tienes al lado en un semáforo que sintonice tu iPod.

¡Cuánto frikismo!

Si queres leer más, te dejo unos enlaces:
Otra nueva costumbre: compartir el iPod
iDJ iPod Party
iTrip

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Bueeeno, os pongo las fotos que me pedísteis.

>> Mi cara y la pinta que tengo en el dni